Mañana del 2007 sentadas en la acera de una parada de taxi. De Chajaira

—¡Qué decepción, tía! tremendo asco de año este. No tiene nada de original, los mismos plastas echándote el cava entre las tetas, el culo más sobado que el mármol de los lavabos del Corte-Inglés, la bebida sabe Dios qué era y ahora el “resacón” del siglo, que esa es otra, ya han pasado siete años y ni me enterado.
—No sé de qué te quejas, ya sabes lo que hay y aún así te despechugas hasta el ombligo con la intención de hacer estremecer a la ebriedad masculina y hablando de ebriedad, tu ingesta de pastillas y alcohol son como para decorar de úlceras cualquier estómago y cerebro que se precie y encima pretendes ir de princesita… como que no.
—¡Bah! ¡Qué tu nacimiento no fue ayer, angelito! no me des la charla. Esta sociedad es lo que es, un asco y con ella yo, y tú, y el simpático que no me supo satisfacer. Pero lo más que fastidia es el vocerío en pro de la prosperidad ¿alguien me puede explicar qué es eso?
—Tú misma. Anda, ahí llega el taxi, ponte los zapatos, que el martes cuando salgas del curro te vienes a mi casa, alquilamos “Shrek” y ya verás como te sientes una reina.
Chajaira 01/01/07


