6
Dic

El artefacto

Un radiante sol anunciaba el día. Sebastián dando un buen suspiro se levantó de la cama. En la cocina, su madre le esperaba con una taza humeante de avena con miel color ámbar. Su padre se despidió de él no sin antes darle un paquete. Le abrazó y salió cariacontecido. No le volvería a ver hasta dentro de unas semanas, el trabajo le hacía pasar temporadas fuera de casa.
La pobreza exigía grandes sacrificios para sobrevivir. Pronto sería invierno y tenían que aprovechar el tiempo en hacer leña y recolectar frutos secos. La madre de Sebastián le urgió para que abriera el presente. El niño haciendo a un lado un trozo de pan, colocó el envoltorio en la mesa y lo desenvolvió. Se encontró con una cajita rectangular. Abrió la caja y dentro descubrió un artefacto. Un artilugio cilíndrico color dorado.
-¿Qué es?- Preguntó Sebastián a su madre.
-Un caleidoscopio,- contestó ella dulcemente. Le besó y le invitó a salir a jugar.
Sebastián estaba feliz, fue a sentarse bajo la sombra de un árbol entre la hojarasca, sacó de nuevo el caleidoscopio y se atrevió a mirar por uno de sus extremos.
¡Qué gran sorpresa se llevó! ¡Todos los colores estaban atrapados en el fondo del artefacto!
Se sintió tan atraído por la novedad del regalo, que se olvidó de sus tareas y pasó la tarde jugando con él.
De pronto, notó que su cuerpo se hacía más y más pequeño. El caleidoscopio quedó junto a las raíces del árbol. Sebastián vio que tenía el tamaño perfecto para pasar por el orificio del aparato y entró en él. Un universo de cristales geométricos. Prístinos colores. Gigantescos diamantes desfilaban ante él. Los cogía entre sus manos y llenaba sus bolsillos, aún cuando ya no podía, Sebastián seguía recogiendo diamantes. Sería rico, pensaba. No tendría que trabajar más.


Pero una imagen grotesca apareció en un espejo. Un terrible monstruo.
-¡Ambicioso! ¡Perezoso! - le gritó con fuerza.
Sebastián horrorizado comenzó a correr dando tumbos dentro del caleidoscopio que giraba y giraba sin parar. Sebastián abrió los ojos y estaba de bruces en el suelo. Se rió de buena gana algo nervioso; todo ese tiempo había estado soñando. Se sacudió y regresó a casa en el ocaso. Que gran sueño, pensó. Pero lo que Sebastián no vio, fue una luminosa estela de piedrecillas por todo el camino que dejó en su andar.
Después de todo, tal vez no fue tan solo un sueño.

free b2evolution skin

Dirección para referencias de este mensaje

This is a captcha-picture. It is used to prevent mass-access by robots.
Please enter the characters from the image above. (case insensitive)

6 comentarios

Comentario De: monelle [Miembro] Correo electrónico
*****
Lo triste de todo, es que no sé si es consciente el pequeño del tiempo perdido, más que de aquellos cristalitos que deja como rastro jeje Una historia llena de imaginación como todas las tuyas, con un mensaje bien claro para aquellos niños que lo lean. Besos Carla.

Carmen
07.12.09 @ 08:09
Comentario De: Carla Palacios [Miembro] Correo electrónico
EStoy segura que al final, el pequeno entendio que haia perdido su tiempo. El monstruito se encargo de recordarselo jijiji...pobrecillo....bueno,, se lo conte a Armando, pero e muy miedoso!!! no le gusto eso del monstruo..jajaja es mu lloco mi hijo...

besos Prima...gracias mil por estar siempre aqui....
06.01.10 @ 06:00
Comentario De: chajaira [Miembro]
Curioso cuento, me encanta ese cachivache. Siempre rescatas en tus cuentos juguetes o sensaciones que nos inundan de imágenes en el recuerdo y nos reencuentras con momentos de nuestra niñez.
31.01.10 @ 20:24
Comentario De: Carla Palacios [Miembro] Correo electrónico
gracias Chajaira..verdad que son divertidos y entretenidos los cachivaches que todos tenemos por ahi guardados, olvidados, escondidos...

besos bonita : )
03.02.10 @ 05:01
Comentario De: Manel [Visitante] · http://manelaljama.blogspot.com/
****-
Me parecía haber comentado este texto. Los caleidoscopios tienen una magia que no se puede contener. Donde esté uno, ¡que se quiten esas consolas artificiales!
Mientras escribo esto tengo de fondo ¿Por qué te vas" de Jeannete, banda sonora del film Cría Cuervos de 1975, el mundo desde los ojos de una niña de ojos grandes y de color azabache
Tu relato no merecía menos.
06.02.10 @ 01:17
Comentario De: Carla Palacios [Miembro] Correo electrónico
Gracias Manel! acabo de ver el trailer, me encanto...el film debe ser buenisimo...

muchas gracias por leerme y comentar, siempre tan atento..
besos : )
06.02.10 @ 04:35

Dejar un comentario


Su dirección de correo no será mostrada en este sitio.

Su URL será mostrada.
PobreExcelente
(Los saltos de lí­nea serán <br />)
(Nombre, correo y página web)
(Permitir a los usuarios contactarle a través de un formulario de mensajes (su correo no será mostrado.))
This is a captcha-picture. It is used to prevent mass-access by robots.
Please enter the characters from the image above. (case insensitive)
Free Blog Themes/Templates