29
Abr

El cuadrilátero

Al encenderse la potente luz de los focos, vimos aquel cuadrilátero viejo testigo de encarnizadas peleas marcadas por el amor al deporte y por la obligatoria presencia de las apuestas. Mudo testigo de grandes glorias: Kid Chocolate y Stevenson, entre otros destacados contendientes, bailaron sobre su lona.
Al subir pudimos sentir el vibrar de unas cuerdas que amortiguaron el empuje de unos besos como en su día lo hicieran con los golpes certeros de vencedores y vencidos.
Desde lo alto de aquel espacio, observé algo que hasta ese momento me había pasado desapercibido, entre la penumbra de un rincón vi tres sillas alineadas que soportaban el cuerpo recogido de un anciano que parecía dormitar. En la discreción de su anonimato miraba en silencio nuestros ridículos pasos, juguetones y atolondrados, que mancillaban la memoria de su valioso legado. Marcado por la edad y por incansables horas de gimnasio, de duro entrenamiento, se podía imaginar sobre él un pasado lleno de triunfos, que posiblemente concluiría en el mismo lugar en el que comenzó.
Me impresionó sobremanera aquel encuentro. Y apenas sin mirarle, recelando por si una mueca de comprensible desprecio pudiera salir de su mirada, al temer que nuestro inocente juego de enamorados sobre aquella plataforma que significaba y comprendía toda su vida le hubiese provocado, partimos avergonzados con la certeza de su discreto parecer.

CRSignes 2003

Publicado en Cuba en la antología del Certamen de microcuento El Dinosaurio 2008. Gallina y otros cuentos. Colección: Dienteperro. Editorial: Caja China.

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2 comentarios

Comentario De: Manel [Visitante] · http://manelaljama.blogspot.com/
El espacio del cuadrilátero sirve para contrastar el paso del tiempo: la parejita joven con la vida por delante y el luchador retirado...
Acostumbrado al terror este texto es poema en una foto o mejor un buen cuadro.
Me ha encantado como casi todo o todo lo que haces.
besos
28.06.11 @ 12:43
Comentario De: monelle [Miembro] Correo electrónico
Me gusta comprobar cómo una historia real puede generar toda una moraleja. Gracias amigo mío. Desde la primera a la última palabra de este micro son ciertas, sucedió en el primer viaje a mi bien amada isla de Cuba. Las descripciones, el personaje perdido entre las sombras, el componente histórico y, como no, los tontos juegos con los que demostraban su enamoramiento esos dos pobres personajes, un Ricardo y una Carmen mucho más jóvenes al principio de la relación. Mi sorpresa al ser publicado ha sido doblemente agradable, pues es un texto que escribo en La Habana antes del triste regreso a casa y que, como acabo de comentar, contiene una de las innumerables experiencias vividas allá; y sobre todo por haber salido seleccionado dentro del recopilatorio de cuentos de tan prestigioso certamen literario del Dinosaurio en su edición de 2008. La presentación del libro debía haberse realizado en la pasada edición de la feria del libro de La Habana, pero no estuvo listo, así que será para la próxima. Ojalá pudiera asistir, me encantaría. La foto es del lugar, si miras en las cosas que contarle a Monelle, encontrarás entre sus post una foto de Ricardo y yo bailando en su lona jajaja
Gracias Manel.
Besos
Carmen
28.06.11 @ 13:11

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